Se trata de un dispositivo que permite que puedas entrar a la oficina o a tu casa aunque te hayas olvidado las llaves.

Por Olga Rodríguez

No les interesa firmar un acuerdo con Airbnb. Aunque están creciendo en el segmento turístico, los fundadores de Akiles quieren crear su propio gigante. La épica les acompaña en su objetivo y en su nombre, pero pese a haber elegido un nombre de la Grecia clásica, en realidad significa “una llave menos” en inglés (a key less).

Y eso es lo que quieren conseguir, que puedas entrar en la oficina, en el coworking, en el apartamento que has alquilado o en tu casa con tu móvil. Su CEO y cofundador, Nicolás Salame, explica a EL ESPAÑOL que su misión es “convertirse en el generador y gestor de llaves virtuales más grande del mundo sin ninguna llave en nuestro activo”.

La parte física es un dispositivo que se instala en cualquier espacio físico. La parte digital incluye un panel de control para el administrador del espacio y un credencial para los usuarios. Desde el panel de control los administradores pueden gestionar los accesos y delimitarlos en espacio y tiempo, así como eliminar las “llaves digitales” si en algún momento consideran que se está vulnerando la seguridad.

“Imagínate que monto una fiesta en casa. Pues en lugar de ir cada momento al interfono, puedo compartir mi llavero de Akiles para que las personas a las que he dado acceso puedan entrar. Luego puedo cancelarlo en cualquier momento”, describe Salame.

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¿Y si me quedo sin batería? ¿Y si se va la luz? ¿Y si hackean el acceso? El cofundador de Akiles responde con seguridad a todas las preguntas. Si te quedas sin batería, puedes usar el sistema de acceso previo en el espacio, “nuestro dispositivo se instala en paralelo” con el sistema anterior. Lo mismo si se va la luz o si no hay internet. Es decir, si había una llave antes de Akiles, después podrá seguir empleándose.

Sobre hackear el sistema, señala que funciona con un sistema de claves pública – privada a través de tecnología blockchain que lo dificulta.

“Nuestros servidores están en Google Cloud, si confías en que nadie te va a hackear el correo, confía en que tampoco le va a pasar a Akiles”, justifica.

Entre apartamentos turísticos y oficinas

Akiles ha elegido el segmento del B2B porque consideran que es donde pueden ser “más eficientes”. Trabajan con oficinas y coworkings pero también con apartamentos turísticos. Con los primeros, han implementado un sistema para el control de horarios, por lo que las empresas que elijan su dispositivo matan dos pájaros de un tiro: se olvidan de las llaves y cumplen con la normativa de registro horario.

Tanto en Barcelona como en Madrid trabajan con empresas que gestionan más de 1.000 apartamentos turísticos, pero tienen claro hacia donde quieren ir. “Nuestra visión de futuro es acabar haciendo que Akiles se prescriba en las promociones inmobiliarias”, explica el CEO. Para ello, ya están hablando con promotoras como Renta Corporación y cuentan en su accionariado con Fincas Forcadell.

Las lecciones aprendidas

Nicolás Salame habla de las cifras del emprendimiento como alguien que no es nuevo en este mundo. Fue parte del equipo fundador de Verse, de donde asegura que se lleva, al menos, tres lecciones. La primera: “diferenciar entre gestión y propiedad de una empresa. Tengo claro que llegarán momentos de la empresa en los que no sea el mejor gestor, y entonces, daré un paso atrás”.

La segunda lección es que hay que tener claras las posiciones de cada uno cuando se funda una empresa. “Una vez que se decide quien es el CEO, hay que respetarlo y dejarle hacer”, apunta el cofundador de Akiles. Por último, “las rondas de financiación no tienen que ser el tronco, el centro tiene que ser el modelo de negocio”.

Quizá por esto último, Salame explica que “tenía claro que si la empresa no facturaba no la creábamos”. Akiles funciona bajo un modelo de suscripción, de momento, con permanencia de un año. “Cobramos 0,80 euros por usuario que va a utilizar el sistema, es una cantidad irrisoria pero no es da una escalabilidad brutal”, describe y asegura que “los clientes no se quieren marchar, por mucho que haya una incidencia, no les compensa volver al sistema anterior”.

A la conquista de Europa

A principios de este año, Akiles cerró una ronda de financiación de 300.000 euros en solo dos horas. Destinarlos a la expansión de su negocio les ha permitido llegar de Barcelona a Madrid, Milán, Roma, Tenerife y Dubai.

“Próximamente la idea es tener presencia en Valencia, Sevilla, París y Londres”, describe Nicolás Salame. Akiles quiere conquistar Europa y que puedas abrir la puerta con tu smartphone y sin derramar lágrimas como Alicia en el país de las maravillas.